La geopolítica, los biocombustibles y el clima están transformando el mercado mundial de cereales

Published on: September 14, 2026

La geopolítica, los biocombustibles y el clima están transformando el mercado mundial de cereales

“Incluso con niveles de existencias adecuados, la geopolítica, la energía y el clima mantienen los precios de los cereales altamente volátiles…”

Sol Arcidiacono dirige la mesa de ventas de granos para Latinoamérica en HedgePoint Global Markets y cuenta con más de 20 años de experiencia en los mercados de granos, materias primas y gestión de riesgos. Es licenciada en Contabilidad Pública por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Argentina, y posee una maestría en Gestión Financiera por la Universidad Politécnica de Cataluña (EAE), en Barcelona, ​​España. Anteriormente, trabajó en ED&F Man Capital Markets, Intagro, Innovagro y Nidera.


A pesar de que el ciclo 26/27 heredaba stocks iniciales muy confortables, en todos los orígenes y en todos los productos, el mercado ha estado extremadamente volátil este año. La razón estuvo vinculada principalmente a factores geopolíticos, que han afectado variables claves de la actividad, agropecuaria, como la logística, el costo de los fletes y el valor de los fertilizantes. 

Esta dinámica influyó además directa e indirectamente en cuestiones macro, estructurales, con impacto en el mediano plazo en los mercados de commodities agro: el valor relativo de las monedas y política monetaria en los países líderes, desafiando el apetito de los fondos de inversión, así como los costos de financiamiento, clave en la dinámica productiva e industrial inherentes en el ciclo agrícola. 

El conflicto armado en Medio Oriente reconfiguró el ánimo del mercado, duplicando en pleno pico de las amenazas entre Estados Unidos/Irael e Irán los precios del petróleo, con fuertes incrementos en la volatilidad, ante la incertidumbre que genera la tensa situación regional, impidiendo o limitando fuertemente el paso a través del estrecho de Ormuz, para el abastecimiento de crudo y derivados, que concentraba el 20% del flujo global. 

Si bien la disputa es histórica, la intervención directa del gobierno norteamericano cambió el tenor de la disputa, escalando los ataques al involucrarse la principal potencia económica y militar del mundo. Ahora, entrando en el último cuatrimestre del año, el conflicto pasó a ser una variable estructural del mercado, elevando el piso de precios de todos los commodities, así como de la volatilidad: el riesgo que tradea el mercado, reinando la incertidumbre.

Esta situación tuvo además dos efectos colaterales. Por un lado, se reavivó la tristemente ya crónica guerra entre Rusia y Ucrania. Si bien la disputa era focalizada, regional, con flashes esporádicos de atención, sobre todo cuando el gobierno norteamericano se involucraba como mediador o apoyando alguna manera a Ucrania, el escenario bélico en Medio Oriente parece haber reivindicado los ataques directos con drones al flujo marítimo e instalaciones portuarias, en este caso con centralidad en granos, justo cuando la estacionalidad, cosecha del hemisferio norte, daba por sentado un fuerte abastecimiento de los puertos del Mar Negro de trigo, que no logró concretarse.

Se ha embarcado en agosto cerca de un 25% de lo esperado. Los precios domésticos se desploman, creciendo los obstáculos logísticos para encontrar la demanda, mientras el consumo global requiere buscar orígenes alternativos, favoreciendo los precios del trigo en Europa y los inventarios récord vigentes en el Hemisferio Sur, Argentina y Australia, para esta época del año. 

El petróleo y los biocombustibles cambian el equilibrio agrícola

Finalmente, al encontrar un nuevo precio de equilibrio el petróleo rondando los USD 80/85 barril vs los 55/60 USD con los que habíamos iniciado el año, se fortalecieron las propuestas de aumentos de mezclas de biocombustibles, destacándose el fuerte incremento del mandato en Estados Unidos, la consolidación del proyecto B50 en Indonesia y las crecientes cuotas de etanol y biodiesel en Brasil. 

El soporte a los aceites vegetales fue inmediato, escalando los precios y reconfigurando el margen de molienda en todos los orígenes, pero principalmente en Estados Unidos, constituyendo un fuerte incentivo para aumentar la actividad de crushing, dominando la demanda de soja para ese abastecimiento doméstico, impuesto por las nuevas regulaciones. 

Con un reducido saldo exportable norteamericano, Brasil se fortalece como principal origen de grano de soja para China (75%), más allá de los acuerdos comerciales y reuniones amistosas entre Trump y Xi Jinping. 

Por su parte, la industria aceitera argentina se fortalece, aun sin un mercado doméstico de biocombustibles que se suba a la ola. Las restricciones en disponibilidad de productos alternativos, principalmente palma ya que Indonesia y Malasia, ambos con crecientes mezclas de bio. 

Así fue como India, principal importador de aceites vegetales, creció fuertemente el share del aceite de soja favoreciendo a Argentina, principal exportador, pero también a Brasil.

Nuevos roles en el comercio mundial

De esta manera se van redefiniendo los roles, fortaleciéndose protagonismos: Brasil principal proveedor de soja para China y el mundo, mientras los aceites vegetales alientan la expansión de la molienda en origen para abastecer la cocina de la economía más poblada del mundo: India, en un desafiado balance estructural marcado por los agresivos mandatos de biocombustibles en Estados Unidos, Indonesia y Malasia con un foco más económico (soporte a los productores locales, abastecimiento alternativo de combustibles al petróleo),  que medioambiental,  como fue la cruzada europea en la materia.

Es probable que la incertidumbre continúe

Lejos de esperar un final de año más calmo, los factores políticos: elecciones en las dos principales economías de América: medio término en Estados Unidos, que actuará como una clase de plebiscito de la política trumpista, y las parejas elecciones presidenciales en Brasil, con candidatos totalmente contrapuestos, sumarán incertidumbre, mientras los Bancos Centrales hacen equilibrio entre apoyar la actividad y contener la inflación que en este escenario bélico se hace estructural.

Además, se renueva la olvidada prima climática en un año de Super Niño confirmado. A partir de septiembre, la atención vuelve a estar en mapas y pronósticos, con foco en Brasil, mientras que este alto nivel de precios seguramente incentivará un aumento de área en todos los granos y en todos los orígenes este 2027 que se asoma, y ya se tradea fuertemente en los mercados. 

 

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