“… es fundamental establecer condiciones adecuadas para aumentar la inversión en el agro…”
Abraham Nogales Antelo es presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) desde junio de 2025. Licenciado en Administración de Empresas, es productor agrícola desde 2010 y proviene de una familia con tradición agropecuaria. Integró en varias ocasiones el directorio de Anapo, fue vicepresidente de la Federación de Ganaderos del Beni (Fegabeni) entre 2009 y 2011 y ha participado en comisiones técnicas y económicas del sector. Su gestión impulsa la libre exportación, el acceso a biotecnología, el abastecimiento de diésel y la seguridad jurídica sobre la tierra, con un sello particular en la innovación y la sostenibilidad. Anapo representa a más de 14.000 productores de granos de Santa Cruz, el 80% de ellos pequeños.
AgriBrasilis – ¿Cuáles son las principales demandas y dificultades que enfrentan los productores bolivianos?
Abraham Nogales – Los productores bolivianos no pedimos privilegios; sino condiciones mínimas para producir. Nuestra agenda se resume en exportación libre y plena, acceso oportuno al diésel, biotecnología, infraestructura logística y seguridad jurídica sobre la tierra.
Hoy producir un grano nos cuesta entre 20% y 30% más que hace un año, por la quita de la subvención al diésel y el encarecimiento de los insumos importados. A eso se suman los avasallamientos de tierras productivas y un rezago tecnológico de más de 20 años, tiempo en el que los países vecinos avanzaron en biotecnología para mejorar sus rendimientos. Hoy, nuestra soya rinde unas 2 toneladas por hectárea, frente a unas 3 toneladas en los países vecinos.
AgriBrasilis – ¿Cuál es la magnitud de la crisis del diésel para el sector agrícola y qué debe cambiar para que no se repita en cada cosecha?
Abraham Nogales – La magnitud es enorme. El diésel mueve la siembra, la cosecha, todas las labores de manejo del cultivo (aplicaciones de productos para control de plagas, malezas, nutrición, etc.) y el transporte, y representa cerca del 20% de nuestros costos directos.
En la actualidad, hay más volumen disponible, pero el aumento en el precio por la eliminación de la subvención tendrá un impacto directo en las perspectivas de siembra, que –de acuerdo con las previsiones que ya nos dieron varios productores– se verá disminuida desde ya; en la campaña de verano que inicia a finales de octubre.
Por eso planteamos que, si hubo una liberación de precios con el diésel, también el gobierno debe liberar las exportaciones y el uso de la biotecnología en maíz y soya principalmente, para que los productores tengan mejores condiciones para aumentar productividad y obtener precios correctos por su producción.
AgriBrasilis – ¿Por qué Bolivia aún no logra exportar granos de manera competitiva?
Abraham Nogales – Por una combinación de factores que nos ponen en desventaja frente a Brasil, Argentina y Paraguay.
- Primero, la productividad. Tenemos apenas dos eventos biotecnológicos aprobados, frente a más de un 30 en algunos países vecinos. Aquí, cabe señalar que el único evento biotecnológico que en la actualidad se puede usar es el RR. Si bien el evento Intacta ha sido aprobado para la producción de soya destinada a biocombustibles, aun no no ha sido autorizada el uso de la tecnología por parte del obtentor, De igual manera HB4 ha sido aprobado para soya y trigo, pero en ambos casos se encuentran aún en una etapa de desarrollo incorporando a variedades adaptadas a las diferentes zonas productivas del país, se espera tener la aprobación de uso en un año más.
- Segundo, la logística. Somos un país sin litoral y cerca del 18% del valor de un producto boliviano se va en transporte. En esto radica la importancia de invertir y desarrollar de manera consistente la Hidrovía Paraguay-Paraná a través de Puerto Busch.
- Tercero, la falta de previsibilidad. Los cupos y permisos definidos a discreción por el Gobierno anterior han generado incertidumbre en potenciales compradores internacionales y han afectado la capacidad de negociación de precios para los productores.
- Y cuarto, los costos del diésel e insumos que pagamos en dólares.
AgriBrasilis – ¿Cómo impulsar el crecimiento de la producción de granos de 5 a 12 millones de toneladas, según Anapo?
Abraham Nogales – En 2025 Bolivia produjo 5,65 millones de toneladas de granos, ese año se tuvo una recuperación del 91% de la producción tras la sequía que sufrimos durante 2024. Llegar a 12 millones es posible, primero produciendo más en la misma superficie. Para ello, es fundamental destacar la importancia del manejo sostenible de los suelos, aplicando técnicas clave como la siembra directa, la rotación de cultivos, el uso de cultivos de servicios, bioinsumos y una nutrición balanceada, prácticas indispensables que nos ayudan a conservar los recursos y mejorar sustancialmente la productividad.
A esto se suma el impulso de la biotecnología moderna, que podría elevar los rendimientos hasta en 30% en soya y hasta en 80% en maíz; la aprobación del evento HB4 para soya y HB4 en trigo es un primer paso, pero necesitamos avanzar en más eventos y también en biotecnología moderna para el maíz.
Y posteriormente, ampliando la frontera agrícola en áreas de suelo cuya aptitud está identificada para la actividad agrícola. Santa Cruz, de acuerdo con el Plan de Uso de Suelo, tiene 33,5 millones de hectáreas, de las cuales están en producción agrícola actual unas 2 millones de hectáreas y tiene identificadas por lo menos 3,2 millones de hectáreas con aptitud de uso de suelo agrícola.
Para lograrlo, es fundamental establecer condiciones adecuadas para aumentar la inversión en el agro, con liberación de exportaciones, acceso a la biotecnología, seguridad jurídica para las tierras productivas y el mejoramiento de la infraestructura y logística de exportación, donde Puerto Busch es una necesidad urgente para mejorar la competitividad del sector.
AgriBrasilis – ¿Por qué Bolivia mantiene restricciones a la exportación de granos y cuáles son sus impactos?
Abraham Nogales – Desde 2008 el Estado condiciona las exportaciones a cupos y certificados de abastecimiento interno, con el argumento de garantizar el abastecimiento de mercado interno y contener los precios. Esa lógica no corresponde a la realidad, puesto que el mercado interno demanda alrededor de 800.000 toneladas, que representa –por ejemplo– el 25% de las más de 3,2 millones de toneladas de soya que cosechamos en 2025. El abastecimiento interno está garantizado, por tanto, no existe justificación válida para limitar las exportaciones de grano.
Las liberaciones parciales ayudan, pero no bastan porque los compradores internacionales necesitan certidumbre con reglas claras permanentes. Los impactos son precios más bajos para el productor, porque no tienen la oportunidad de negociar con los compradores locales, el precio de oportunidad de exportación del grano, por tanto, están limitados en sus procesos de comercialización y la obtención de precios correctos.
AgriBrasilis – ¿Hasta qué punto puede el sector agrícola compensar la caída de los ingresos por gas?
Abraham Nogales – Podemos ser el relevo, si tenemos las condiciones. El gas llegó a generar más de 6.100 millones de dólares en 2013; en el primer semestre de 2026 apenas superó los 498 millones. En cambio, en 2025 el complejo oleaginoso exportó 1.145 millones de dólares y superó a los hidrocarburos (1.110 millones). La cadena de la soya aportó más de 12.000 millones de dólares a la economía en la última década, producto del trabajo de más de 14.000 productores—el 80% pequeños— y genera unos 120.000 empleos directos e indirectos.
El agro no reemplazará de un día para otro lo que el gas aportó en su mejor momento, pero constituye en el mediano plazo una fuente de divisas más rápida y renovable que tiene Bolivia. Exportar es producir para Bolivia.
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